La organización informó que la empresa respondió negativamente las peticiones contenidas en su proyecto de contrato colectivo 2026-2028, argumentando que las actuales condiciones económicas no permitirían mejorar remuneraciones, beneficios y bonos. El sindicato contrapuso esa posición con los resultados oficiales de BHP: Escondida registró una utilidad después de impuestos de US$6.732 millones durante el último año fiscal y redujo en torno a un 10% sus costos unitarios.
Una dura evaluación realizó el Sindicato N°2 de Supervisores y Staff de Minera Escondida luego de recibir este jueves la respuesta formal de la compañía al proyecto de contrato colectivo presentado por la organización en el marco de su negociación 2026-2028.
De acuerdo con lo informado por el presidente del sindicato, Alexis Barrera, la respuesta empresarial fue negativa respecto de las peticiones formuladas por la organización.
“La respuesta ha sido negativa a cada una de las peticiones que ha hecho esta organización sindical. El fundamento de la empresa es que las condiciones económicas actuales no permiten mejorar sus remuneraciones, sus beneficios y sus bonos”, señaló el dirigente en un mensaje dirigido a las bases.
La posición comunicada por el sindicato adquiere especial relevancia al contrastarse con las cifras que la propia BHP acaba de informar al mercado en su Annual Report 2026.
Según el documento corporativo, Escondida registró durante el ejercicio fiscal terminado el 30 de junio de 2026 ingresos por US$17.054 millones, un EBITDA subyacente de US$12.440 millones y una utilidad después de impuestos de US$6.732 millones. En el ejercicio anterior, esta última había alcanzado US$4.237 millones.
Las cifras operacionales también muestran una reducción de costos. El costo unitario de Escondida pasó de US$1,19 por libra en FY2025 a US$1,07 por libra durante FY2026, equivalente a una disminución aproximada del 10%. Paralelamente, los ingresos aumentaron desde US$13.177 millones a US$17.054 millones y el EBITDA subyacente desde US$8.593 millones hasta US$12.440 millones.
Este escenario es precisamente el que la dirigencia sindical puso sobre la mesa para cuestionar el fundamento económico que, según señala, habría invocado la compañía para rechazar las mejoras solicitadas.
“Aun cuando ayer el reporte oficial de BHP informó que Minera Escondida en el FY26 obtuvo utilidades por más de 6.732 millones de dólares y bajó sus costos en un 10%, lamentablemente este es el reconocimiento del aporte que hacen los supervisores a la empresa para que logre sus metas”, sostuvo Barrera.
El propio informe de BHP reconoce productividad y desempeño operacional
El contraste no se limita a los resultados financieros.
En su reporte anual, BHP señala que durante FY2026 la producción de cobre de Escondida disminuyó un 3%, hasta 1,261 millones de toneladas, principalmente por una menor ley prevista del mineral. Sin embargo, la propia compañía destaca que ese efecto fue parcialmente compensado por un fuerte desempeño operacional y mejoras de productividad, consignando récord de material minado, récord de procesamiento de las concentradoras y mayores recuperaciones metalúrgicas.
El reporte corporativo, por tanto, reconoce expresamente el desempeño de la operación y las mejoras de productividad que hicieron posible sostener los resultados pese a condiciones geológicas menos favorables.
La compañía incluso proyecta nuevas inversiones para Escondida. BHP identifica a la nueva concentradora de la operación como pieza central de su programa de crecimiento y espera una decisión final de inversión entre 2027 y 2028.
Para la organización sindical, estos antecedentes tensionan el argumento utilizado para negar mejoras económicas en el nuevo contrato colectivo.
Una negociación que comenzó con un llamado al reconocimiento
El actual proceso se inició formalmente este mes. El proyecto colectivo fue entregado a Minera Escondida el martes 11 de agosto y posteriormente ingresado ante la Inspección del Trabajo, cumpliendo con las formalidades correspondientes.
Al anunciar el comienzo de la negociación, el sindicato había señalado que el proceso involucraba a 1.020 socias y socios y había llamado a la compañía a reconocer la contribución de los supervisores a los resultados de la operación.
La organización venía, además, expresando preocupación por las políticas de reducción de costos implementadas durante los meses anteriores y particularmente por los despidos ocurridos en abril, cuestión que adquiría especial sensibilidad por la proximidad del proceso colectivo.
En aquella oportunidad, el sindicato planteó una idea que ahora vuelve a instalarse con mayor fuerza frente a la respuesta empresarial: “Los resultados son globales. El reconocimiento al trabajo también debe serlo”.
Primera mesa de negociación será el 27 de agosto
La respuesta de la empresa no pone término al proceso. Por el contrario, abre formalmente una nueva etapa de negociación entre las partes.
Según informó Barrera, la primera mesa de negociación colectiva quedó programada para el jueves 27 de agosto, instancia en que comenzará la discusión directa del proyecto y de las diferencias existentes entre ambas posiciones.
El detalle del proyecto presentado por el sindicato y de la respuesta entregada por la compañía será puesto a disposición de las socias y socios mediante la aplicación de la organización y sus correos oficiales.
La dirigencia llamó a las bases a mantenerse firmes, cohesionadas y a seguir exclusivamente la información emanada de los canales institucionales del sindicato.
“Los invitamos a mantenerse firmes e informados por los canales oficiales del sindicato. Unidos para seguir avanzando”, concluyó su presidente.
El escenario que antecede a la primera mesa queda así claramente delimitado: mientras la empresa, según la versión sindical, sostiene que las condiciones económicas actuales no permiten acceder a mejoras en remuneraciones, beneficios y bonos, sus propios estados financieros muestran que Escondida cerró el ejercicio con US$6.732 millones de utilidad después de impuestos, costos unitarios aproximadamente 10% menores y un fuerte incremento de sus resultados operacionales.
Será esa distancia entre los resultados del negocio y la propuesta laboral de la compañía una de las principales controversias que deberá comenzar a despejarse desde el próximo 27 de agosto.
PRENSA PODER LABORAL



