La investigación iniciada por la Superintendencia del Medio Ambiente tras la contingencia registrada en Minera Los Pelambres confirma que lo ocurrido durante el reciente sistema frontal exige una revisión técnica e independiente. La medida no constituye todavía una sanción ni determina responsabilidades, pero instala nuevas interrogantes sobre la capacidad preventiva y la gestión de una emergencia cuyos riesgos habían sido advertidos públicamente por el Sindicato de Supervisores de Minera Los Pelambres, SSMLP.
La SMA informó que abrió la investigación después de que la propia compañía reportara la activación de un sistema de evacuación de aguas desde una piscina colectora de drenajes hacia el estero Pupío. El organismo fiscalizador se encuentra recopilando antecedentes en coordinación con Sernageomin y la Dirección General de Aguas.
La intervención de la autoridad adquiere especial relevancia frente a las denuncias realizadas previamente por el SSMLP. La organización sindical cuestionó la respuesta de la administración a la emergencia climática, ya que, más de 360 personas permanecieron aisladas completamente en el sector “hotel mina” con dificultades de suministro eléctrico, agua potable, calefacción y comunicaciones, debido a fallas en los sistemas de respaldo. También denunció que cerca de 90 trabajadores tuvieron que ser evacuados desde el “refugio” de la mina a través del túnel de correas. No estuvieron disponibles en la emergencia ni el Gerente General ni el gerente de la mina, según SSMLP.
Estas afirmaciones contrastan con las comunicaciones difundidas por Minera Los Pelambres, en las que la compañía aseguró que sus instalaciones operaron dentro de sus parámetros de diseño y que las personas alojadas en faena contaron con alimentación, calefacción, atención de salud y condiciones adecuadas de resguardo.
La diferencia entre ambas versiones deberá ser esclarecida. No basta con señalar que existía un plan de contingencia: será necesario determinar si ese plan funcionó y si se puso por encima la producción por sobre la salud de las personas y el cuidado del medioambiente.
En este escenario, la actuación del SSMLP resulta fundamental. Fue la organización sindical la que recogió testimonios, expuso las condiciones denunciadas por quienes permanecían en faena y exigió una investigación sobre las responsabilidades ejecutivas. Su intervención impidió que la emergencia quedara limitada exclusivamente a la versión corporativa y permitió instalar públicamente la situación de los trabajadores. Sin su denuncia, una parte esencial de lo ocurrido probablemente habría permanecido fuera del conocimiento público.
La investigación de la SMA no resolverá por sí sola las eventuales responsabilidades laborales. Sin embargo, sus resultados podrían entregar antecedentes relevantes sobre fallas de infraestructura, drenaje, monitoreo, prevención y respuesta que posteriormente deberán ser examinados por la Dirección del Trabajo, Sernageomin y los demás organismos competentes.
Las empresas mineras suelen afirmar que la seguridad constituye su primera prioridad. Esa declaración debe medirse en los momentos críticos, cuando proteger a las personas puede significar reducir, suspender o detener una operación.
Ahora corresponde que las autoridades investiguen sin presiones, que la empresa entregue todos los antecedentes y que las eventuales responsabilidades no se diluyan en explicaciones generales sobre la intensidad del temporal. Los fenómenos climáticos podrán ser inevitables; la improvisación, la falta de respaldo y la exposición de trabajadores a condiciones inseguras no lo son.
PRENSA PODER LABORAL



