El Sindicato N°2 de Supervisores y Staff de Minera Escondida denunció que la compañía está incumpliendo su deber de proteger la vida y la integridad física de quienes trabajan en la faena, tras una seguidilla de cinco accidentes ocurridos durante la primera semana de julio, dos de ellos calificados como gravísimos.
Mediante un comunicado público emitido este miércoles 8 de julio, la organización sostuvo que los eventos registrados no pueden tratarse como hechos aislados. A su juicio, son consecuencia de una política operacional que prioriza las metas de producción y la reducción de costos por sobre el cuidado de trabajadores propios y externos. El presidente del sindicato, Alexis Barrera, explicó que cuatro de los cinco accidentes ocurrieron durante una misma jornada. Los antecedentes conocidos por la organización corresponden a la información difundida internamente por la propia empresa, donde se ha reconocido la gravedad de los hechos.
La dirigencia sindical vinculó este deterioro de la seguridad con la reducción de las dotaciones de supervisores, operadores y mantenedores. Barrera advirtió que los despidos y la falta de personal han provocado una sobrecarga laboral que obliga a algunos trabajadores a permanecer hasta 16 horas en faena, acumulando agotamiento y reduciendo sus tiempos efectivos de descanso. Una encuesta realizada por el sindicato durante abril evidenció, además, que una parte significativa de los supervisores no utiliza regularmente sus horarios de colación. De acuerdo con el dirigente, cerca de un 30% no almuerza durante el turno 7×7 y otro porcentaje similar solo consigue hacerlo algunas veces. Para la organización, estos antecedentes reflejan una carga de trabajo incompatible con un sistema preventivo que realmente ponga a las personas en el centro.
El presidente del sindicato, Alexis Barrera, mencionó durante la entrevista el riesgo asociado a las denominadas fly rocks, fragmentos de roca proyectados durante las tronaduras. El dirigente explicó que actualmente existirían pozos que no están siendo cubiertos de manera adecuada, lo que permite que trozos de roca sean lanzados a distancias superiores a 400 metros. Esta situación podría provocar un accidente de extrema gravedad, lesionar a trabajadores o causar daños importantes a equipos y maquinaria. Barrera afirmó que el sindicato remitió el 22 de junio un informe técnico advirtiendo estas situaciones. Pese al alto potencial de riesgo denunciado, la organización asegura que hasta ahora no ha recibido una respuesta oficial de Minera Escondida.
La falta de reacción de la compañía, sumada a la accidentabilidad registrada al inicio del año fiscal, abre la posibilidad de que el sindicato adopte medidas más severas. Barrera señaló que no se descarta retirar a los trabajadores de las áreas inseguras o detener las labores, amparándose en el artículo 184 bis del Código del Trabajo, cuando exista un riesgo grave e inminente para la vida o la salud. “Todo va a depender de cómo la empresa reaccione ante esta serie de accidentabilidad”, sostuvo el dirigente, quien también expresó su respaldo a la paralización impulsada por trabajadores de Minera Spence frente a condiciones de seguridad que, según ambas organizaciones, responden a una misma lógica empresarial.
La denuncia cuestiona directamente el discurso corporativo de BHP, que públicamente asegura que “las personas están primero”. Para el sindicato, esa declaración pierde toda credibilidad cuando las dotaciones se reducen al mínimo, se normalizan jornadas extenuantes y los informes técnicos sobre riesgos críticos permanecen sin respuesta. La organización también llamó a la compañía a actuar con mayor coherencia entre su imagen pública y las condiciones internas de trabajo. Como ejemplo, mencionó que BHP destaca el incremento de la contratación femenina, mientras todavía existirían áreas sin baños para mujeres, sectores sin salas de lactancia y dificultades para respetar las jornadas de adaptación comprometidas para trabajadoras que regresan de su postnatal.
Minera Escondida debe reforzar las dotaciones, responder oportunamente las alertas sindicales, respetar los descansos y garantizar condiciones operacionales seguras. La protección de la vida no puede depender de los resultados financieros ni quedar subordinada al cumplimiento de metas productivas. Ninguna tonelada de cobre ni reducción de costos justifica exponer a quienes sostienen diariamente la principal operación minera privada del país.
PRENSA PODER LABORAL



