Antofagasta, 25 de septiembre de 2026
Colaboración: Eduardo Saez
La muerte de Carlos Humberto Rodríguez Soto, trabajador de Minera Escondida y socio del Sindicato N°1, golpeó a la faena y abrió una serie de cuestionamientos sindicales sobre la seguridad y la continuidad de las operaciones. El accidente ocurrió el miércoles 23 de septiembre, mientras realizaba labores de mantención en el área mina de la faena ubicada en la Región de Antofagasta. Según Sernageomin, se produjo en la plataforma del ex Chancado 2-3, en el patio de mantención de la Pala 78, sector Fase PL1. El organismo desplegó un equipo regional para investigar las circunstancias y causas del hecho.
El Sindicato N°1, al que pertenecía el trabajador fallecido, exigió una investigación exhaustiva y llamó a reforzar las medidas de prevención y control de riesgos. Recordó, además, que meses atrás se habría registrado otro evento de alto potencial en la misma área y advirtió que las exigencias de continuidad operacional y productividad no pueden anteponerse al control de riesgos graves.
A esas demandas se sumaron reparos por la forma en que se desarrollaron las actividades posteriores al accidente. Según los sindicatos, mientras el área mina fue suspendida, otras instalaciones mantuvieron una operación reducida y luego empezaron a retomar sus actividades. Los representantes de los trabajadores también cuestionaron la información entregada oportunamente a quienes permanecían en faena y subrayaron la necesidad de considerar el impacto emocional y psicosocial que un accidente fatal genera entre compañeros y trabajadores.
Negociación colectiva en un momento sensible
El accidente ocurrió en un momento particularmente delicado para las relaciones laborales en Escondida. El Sindicato N°2 de Supervisores y Staff está desarrollando su negociación colectiva reglada con la compañía, un proceso que en las últimas semanas ya acumulaba diferencias importantes entre ambas partes.
Tras el accidente, Escondida solicitó suspender por 15 días la negociación. Los trabajadores rechazaron la petición y optaron por mantener el proceso dentro de los plazos establecidos. La existencia de esa solicitud fue confirmada en la información publicada este viernes sobre la reanudación progresiva de las operaciones. La negociación ya estaba en una etapa decisiva antes del accidente. El Sindicato N°2, que agrupa a más de mil supervisores y profesionales, había cuestionado la última oferta presentada por la compañía y sostenido que aún quedaban sin respuesta materias relevantes de su proyecto colectivo.
Desde la mirada sindical, la discusión no se limita al monto de cierre. La organización sostiene que existen diferencias en el reconocimiento económico permanente, las condiciones laborales y la distribución de los resultados de una operación que durante el último ejercicio mantuvo altos niveles de rentabilidad.
La respuesta de Escondida
Escondida-BHP señaló que, inmediatamente después del accidente, suspendió las operaciones del área mina, informó a las autoridades y activó sus protocolos internos. La compañía agregó que inició una investigación para determinar las causas de lo ocurrido.
Sobre la recuperación operacional, la empresa indicó que evalúa una reanudación gradual de las actividades, considerando las condiciones de seguridad, los controles de riesgo, la preparación operacional, los requerimientos de las autoridades y el bienestar de los trabajadores. También afirmó que reforzó las medidas de acompañamiento y apoyo a los trabajadores afectados por el fallecimiento.
Mientras avanzan las investigaciones para esclarecer la muerte de Carlos Humberto Rodríguez Soto, los sindicatos han vuelto a poner en el centro del debate la seguridad, la prevención de riesgos y el resguardo de los trabajadores en una de las principales operaciones mineras del país.
PRENSA PODER LABORAL



